Avistajes de Ballenas y Pinguinos en Chubut
Fecha de Publicación: December 8, 2008
Archivado en: Naturaleza, Noticias 1 Comentario
El Último mes del año combina de manera tan perfecta la presencia de estas dos especies que se disputan el título de principal protagonista de la avistajes y excursiones en los alrededores de ciudades como Puerto Madryn, Trelew y Rawson.
Invierno es el tiempo de las ballenas francas australes; verano es sinónimo de cientos de miles de pinguinos que se reÚnen en Punta Tombo más que en ningÚn otro lado. El final de la primavera es un momento fantástico en el que ambos atractivos se disputan la atención de los viajeros. Y si a ellos se les suman las toninas overas que durante todo el año se pasean frente al Puerto de Rawson; o los elefantes y lobos marinos que paran en Península de Valdés; la oferta de la costa atlántica de Chubut se vuelve irresistible.
Como condimentos también están Playa Unión, que es el eje de la movida veraniega local; Gaiman y el valle inferior del Río Chubut, con sus chacras de agroturismo y sus casas de té galés; o también sitios como el Museo Paleontológico Egidio Feruglio, que sin dudas está entre los mejores de todo el país.
Las bases de operaciones para aprovechar esta región pueden ser Puerto Pirámides, en la propia Península, que propone hoteles y estancias turísticas alejadas de todo, salvo de los animales que están a un golpe de vista; Puerto Madryn, por supuesto, dueña del perfil turístico más alto en la zona; y Trelew, que suele ser una sorpresa para quienes se topan con la ciudad.
Desde el nuevo cinco estrellas de la cadena Rayentray hasta bed & breakfast en la pequeña Gaiman, las alternativas de alojamiento también son amplias y adecuadas a cada viajero.

Ballenas
Diciembre, ya se dijo, es el Último mes en el que las ballenas regalan esas postales emblemáticas, por eso es el momento para apresurarse y no dudar en partir hacia el sur. Aunque existen otros puntos de avistaje de ballenas en el mundo, no hay muchos que se comparen con el Golfo Nuevo, poblado de estos cetáceos del suborden de los mysticetos, de nombre Eubalaena australis. Enormes, mansas, amigables y, por alguna razón, muy carismáticas, las ballenas atraen a miles de personas que se acercan a las costas del norte de Chubut. La ballena franca austral, declarada monumento natural por la Administración de Parques Nacionales, no es solamente uno de los animales más grandes del mundo, sino también uno de los más admirados por los viajeros.
Así lo sintió, por ejemplo, Jasmine Rossi, una italiana que pasó un año viviendo en la casilla de un guardafauna, para tomar las fotografías que publicó en un libro imperdible (La Patagonia frente al Mar).
Aunque la población actual de ballenas es de unos 4.000 ejemplares, sólo unas 600 se reÚnen en los golfos Nuevo y San José. En Península Valdés se estima que habitan unos 1.200 animales. Y por eso es que los turistas de todo el mundo llegan hasta allí cada año.
Desde la década del 70 se realizan avistajes en embarcaciones que parten de Puerto Pirámides. También la playa el Doradillo, a sólo 15 kilómetros de Madryn, es un buen lugar para observar a estos animales y hasta en el propio centro de la ciudad las enormes colas “en ve†pintan horizontes diferentes.
Claro que no sólo las ballenas llaman la atención, sino también las numerosas colonias de elefantes y lobos marinos, sobre todo las que se encuentran en la Punta Norte de Península de Valdez, un sitio sobrecogedor por la soledad del paisaje
Pinguinos
El otro gran protagonista de la temporada primavera-verano es el pinguino de Magallanes. O mejor dicho, los pinguinos, porque aquí el nÚmero de ejemplares se dispara astronómicamente: si las ballenas no llegan a 5.000, estas pequeñas aves marinas sobrepasan los 700.000. Aunque se los puede observar en diversos apostaderos, la casa matriz de este atractivo es Punta Tombo. Para llegar hay que salir desde Trelew hacia el sur, por la Ruta Provincial Nº 1 que bordea la costa de Chubut, alternando vistas del océano con tropillas de guanacos o choiques. El camino es de ripio y no hay servicios, por lo que hay que tomar algunas precauciones, pero de todos modos los 110 kilómetros se recorren sin problemas en cualquier vehículo.
El premio empieza a vislumbrarse al entrar en la reserva costera, poblada en esta época por miles de individuos emplumados que cada año buscan a su misma pareja, reacondicionan el mismo nido para engendrar nuevos pichones. Y los jóvenes, todavía “solterosâ€, también se acercan para cambiar el plumaje. Así se puede caminar entre miles de pinguinos (no se los puede tocar ni molestar) que se cortejan, que empollan sus huevos, que salen a buscar alimento, que pían por conseguirlo y hasta con algunos que luchan con otros por el territorio. Verlos caminar en grupos, ir y venir de la playa a la meseta, es un espectáculo Único. Y más aÚn verlos nadar como balas bajo el agua y como reflejos plateados mar adentro.
Al regresar de la excursión, conviene tomar el desvío a Rawson para comer unos mejillones en las cantinas del puerto, para disfrutar de Playa Unión, o también para reservar un lugar en la próxima salida de avistaje de toninas.
Toninas
La Tonina Overa es un delfín endémico de las costas de la Patagonia. Su nombre científico es Cephalorhynchus Commersonii y es muy sencillo distinguirlas por su coloración blanca y negra. No hay chances de confundirlas con las orcas, porque apenas miden un metro y medio de largo. Para descubrirlas hay que adentrarse en costas abiertas, fiordos, bahías, rías y desembocaduras de ríos desde el Golfo San Matías hasta la isla de Tierra del Fuego. Pero en toda esta enorme extensión costera, hay pocos sitios tan adecuados como la zona de Puerto de Rawson para realizar los avistajes. Acompañados de guías de fauna marina y embarcados durante poco más de una hora y cuarto, los visitantes se dirigen hacia Punta Delfín, en donde, como su nombre sugiere, es fácil apreciar la plasticidad y el buen talante de estos animales.
El regreso al puerto, con la costa por momentos desnuda, los horizontes enormes y el viento que golpea en la cara, permite que el tiempo se detenga y que la Patagonia se siente en el cuerpo. En ese momento es fácil entender porque las toninas tienen tan buen ánimo. Cualquiera que vive allí se sentiría también a gusto.
Autor:
Fernando Bello, ElCronista.com
Comentarios
Un Comentario sobre “Avistajes de Ballenas y Pinguinos en Chubut”
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quisiera saber si viajo el 20 de julio si se puede disfrutar del avitaje de pinguinos.